Los problemas de Rueda en Colombia a cinco semanas de Eliminatorias

Era un sueño hecho realidad, pero no por eso un camino de rosas. La historia de Reinaldo Rueda y su regreso a la Selección Colombia está siendo feliz, sí, pero llena de asuntos complejos, de dificultades casi siempre ajenas al manejo propio, de soluciones que están, más que nada, en el reino de la incertidumbre.

A la situación ya atípica de no poder verlos, visitarlos en sus clubes, hablar con ellos y sus entrenadores para saber cómo utilizarlos mejor y qué herramientas darles en su selección nacional, se suman problemas que dificultan la planeación para el duelo contra Brasil (26 de marzo) y Paraguay (30), en el reinicio de las eliminatorias a Catar 2022.

En la agenda de Rueda, varios asuntos en rojo para las cinco semanas que faltan de cara a un torneo que está cuesta arriba:

Lesiones

-Yerry Mina
Es el primer paciente de la enfermería. «Mina tenía un problema en la pantorrilla… Creo que no estará disponible para el partido del sábado», dijo Ancelotti, DT de Everton nada menos que el clásico contra Liverpool. Venía de dos partidos sin jugar (Tottenham 5-4 y Fulham 0-2) y era raro no verlo como titular, lo que había terminado este miércoles contra Manchester City, duelo en el que estuvo solo 20 minutos. Se habla de un problema en el sóleo, se tema que sea el aductor. Si fuera lo último sería baja segura en Eliminatorias. Habrá que esperar a este jueves para saber.

-Juan Guillermo Cuadrado
Juventus ha confirmado que sufre «una lesión de bajo grado en el tendón de la corva del muslo derecho» y que volverán a evaluar dentro de 10 días. La prensa italiana teme que la baja sea de hasta tres semanas, como ha pasado antes con otros jugadores con problemas similares. Al comienzo no parecía grave, pero no pudo estar en el partido contra Porto, en el que cayeron los italianos sorpresivamente cayeron 2-1 y será baja segura contra Crotone y Hellas Verona por Serie A. Si todo sale bien, tendrá tres semanas de competencia, sino serán menos de dos y eso, en un jugador que ha sido indiscutible en Colombia, es un gran dolor de cabeza.

-David Ospina
En el calentamiento del duelo que Nápoles le ganó a Juventus, Ospina sufrió una molestia y se vio obligado a quedarse fuera aunque iba a ser titular. El club confirmó que sufre «una distensión de primer grado en el aductor del muslo derecho». Ya se sabe que no podrá estar en el encuentro de Europa League ante el Granada, este jueves (3_00 p.m.). El problema es que su suplente en Selección Colombia, Camilo Vargas, viene de 9 goles en contra (contra Uruguay y Ecuador) y el relevo en el arco sigue siendo una tarea pendiente. Hoy, el peor Ospina sigue siendo nuestra mejor opción…

-Luis Suárez
El atacante samario no es duda sino baja definitiva pro los próximos dos meses, por culpa de una «lesión fibrilar en el isquiosural derecho», según informó el Granada. Cumplía su sueño de Selección con Queiroz pero eso de ganarse la confianza de Rueda quedará pendiente.

-Falcao
Será veterano, estará en una liga que no es de las más fuertes en Europa, será hasta suplente en Selección Colombia. Pero sigue siendo el capitán, la voz de mando, el que pone orden desde la autoridad que le dan la disciplina, los logros y la actitud en un camerino que, sin él, se ha roto. Por eso la salud de Falcao, quien ha entrado en la primera convocatoria de Galatasaray tras un mes y medio de baja por lesión (una tensión moderada en el grupo de músculos anterior superior derecho), es un tema vital. Se espera que juegue todo lo que pueda en estas cinco semanas, pero con los cuidados propios de alguien que se sabe en exceso proclive a las lesiones. Comeptencia sin riesgos… parece un contrasentido en el fútbol pero es lo que se requiere.

Problemas logísticos

Son varios los inconvenientes, especialmente para los colombianos que juegan en Europa. Los de Inglaterra, por ejemplo, no podrían viajar por cuenta de la prohibición de sus clubes, que le explicarían, según The Athletic, a la FIFA, que no los cederán por las complicaciones para su salida hacia Suramérica y fundamentalmente para los diez días de cuarentena obligatoria que deberían hacer a su regreso, cuando se define la Copa y la Liga está en un momento clave.

Pero no es el único lío. La Unión Europea solo deja entrar a nacionales y residentes y como tras el Brexit el Reino Unido está fuera, ella también. Eso complicaría los itinerarios y vale decir que quienes incumplan la cuarentena se exponen a multas de hasta 10.000 libras esterlinas y, en casos críticos, hasta a prisión.

Vale mencionar que Portugal, donde viven Uribe, Díaz y Cristian Borja, tiene disparado el número de casos de covid y la fuerte presión hospitalaria ha obligado a tener hospitales de campaña y a trasladar pacientes a las islas. Ok, acaban de ir Cristiano , Juventus y todas las estrellas, pero si la situación empeorara, las medidas podrían endurecerse.

Para quienes están en España, hay que mencionar que Colombia exige una PCR negativa para la entrada por vía aérea, en un periodo no superior a las 96 horas antes del embarque y que, en caso de no tenerla, habría que hacer aislamiento preventivo hasta obtener un resultado negativo o realizar una cuarentena de 14 días.

En Suramérica está también la complicación de la nueva cepa brasileña que limita a quienes viven en ese país, caso Cantillo, por mencionar un caso. Significa que a la hora de la convocatoria no solo pesará el nivel, la continuidad, el aporte deportivo, sino el asunto básico del desplazamiento. Y eso no depende ni del DT de la selección nacional.

Bajo nivel

Son varios casos, que no son alentadores. Se mencionaba a Everton pero especialmente a James, quien ha venido moviéndose entre lesiones e intermitencia, aunque en medio de ella pueda contar un gol en el 3-3 contra Manchester United, 5 goles y 3 asistencias en Premier. Contra Fulham (0-1) y Manchester City (derrota 1-3), claramente no fue influyente, más allá de los golpes y las faltas, que son inherentes al futbol, como explicaba el propio Ancelotti. Este miércoles, por ejemplo, ni siquiera fue titular. Y es el hombre clave de la Selección Colombia, detalle que no es menor.

Pero el caso, tristemente, se repite. Dávinson Sánchez ha sido objeto de críticas y hasta de burlas de Carragher, quien lo comparó con un cono; de Lineker, quien puso el video de su pobre salida contra Manchester City y así, todos sin piedad, empezando por su DT en Tottenham, Mourinho, quien lo ha utilizado por necesidad y no por convicción.

Pasa lo mismo con los laterales izquierdos, pues Fabra ha jugado un partido en todo el año (contra Gimnasia, 2-2); Cristian Borja lleva 6 partidos en el año y un gol con Sporting Braga y Mojica apenas acaba de llegar a Elche, candidato al descenso en España.

¿Y las alternativas?

Salvo Edwin Cardona, para muchos un jugador valioso pero que en la era Queiroz tenía la puerta de la Selección Colombia vio cómo se le cerraba la puerta, los creativos, en caso de que no pueda llegar James, por físico o por logística, no parecen tan claros.

Juan Fernando Quintero se fue a China, donde tiene más tiempo para la música y las redes sociales que para la alta competencia, lo que es una pena pues tiene memoria de dos mundiales, proceso de selecciones, hasta amistad con el zurdo de Everton. ¿Quién más? ¿Giovanni Moreno, otro sin suficiente ritmo en el lejano Oriente? En el microciclo los volantes que se revisaron fueron más opciones de contención de creación, salvo Lusi Sánchez y Santiago Moreno, con pocas opciones de estar ante el reto de Brasil o Paraguay y más parte de un proceso que de un presente urgente.

El proceso, sin proceso

Sucede que Reinaldo Rueda va a tener que administrar a una nómina a la que ha seguido al milímetro, que ha revisado hasta el cansancio en los videos, que tiene detallada en términos estadísticos pero que, en la mayoría de los casos, no le verá la cara más que en una reunión de zoom o una videollamada en whatsapp. No es como quien trabaja desde casa, ojalá fuera tan simple. Encausar un proceso, explicar el método, el trabajo nuevo, la táctica, la estrategia a la distancia puede ser una tarea imposible. Pregúntenle a Carlos Queiroz…

No digamos ya la tarea de limar las asperezas dentro del camerino, que el propio DT reconoció en su primera rueda de prensa, de levantar la moral, de transmitir confianza, de levantar la tropa después de dos mazazos como los que se recibieron en noviembre y que están lejos de ser ‘problema superado’. Eso sí que requiere un contacto que no habrá.

Por todas estas razones es que el microciclo de Barranquilla, para muchos un maquillaje para hacer ver que se trabaja, era una necesidad: 8 partidos en el calor de la capital del Atlántico, dos en altura y toda esta lista de imprevistos obligan a tener el plan A,B y C del que hablaba Rueda. Hay que mirar a la Liga ya no como lejana solución sino como depósito de soluciones de emergencia. La realidad así lo exige.

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