Prueba de fuego para el Leipzig y PSG en Champions.

Neymar Mbappé y compañía confían en sus individualidades contra el juego de equipo de los alemanes.

El PSG, que parte como favorito, se juega este martes el pase a la final ante un RB Leipzig que, aunque no puede competir en cuanto a nombres con el club francés, ha mostrado una gran solidez en la Liga de Campeones.

La pérdida de su goleador Timo Werner, ya en la disciplina de Chelsea, no fue óbice para que el Leipzig derrotase apretadamente pero con justicia al Atlético de Madrid conducido desde atrás por el imponente central Dayot Upamecano.

La presión, sin duda, es para el PSG mientras que el Leipzig puede enfrentar el compromiso con cierta tranquilidad. El millonario proyecto del PSG, con Neymar y Kylian Mbappé a la cabeza, sólo se justifica con una «Orejona» en sus vitrinas, que sería la segunda para Francia, después de que el Marsella ganara la Liga de Campeones en 1993.

Del lado del Leipzig el entrenador, Julian Nagelsmann, no tiene motivos para introducir cambios con respecto al equipo que derrotó al Atlético.

Seguramente volverá a recurrir a la defensa de tres, con Upamecano flaqueado por Lukas Klostermann y Marcel Halstenberg. Eso le da ciertas libertades ofensivas a los laterales Konrad Laimer y Angeliño que buscarán ganarle la espalda a la defensa del PSG.

Uno de los arquitectos del Leipzig, Ralf Rangnik que acompañó el ascenso del club desde las categorías inferiores hasta la elite del fútbol alemán, ha dicho que el PSG es vulnerable precisamente por las bandas, lo que puede representar una ocasión para el conjunto alemán y darle un papel importante a Laimer y Angeliño.

Rangnik ya no tiene ningún cargo en el club pero Nagelsmann ha sido una especie de discípulo suyo, desde que los dos coincidieran en el Hoffenheim.

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